Fumaria 
Nombre vulgar: fumaria, palomilla o sangre de Cristo.
Nombre científico: Fumaria officinalis L.
Hábitat natural: es una planta habitual en campos de cultivo, viñedos, jardines, taludes y bordes de caminos. Crece en buena parte de la península ibérica y en otras regiones de Europa y el Mediterráneo.
La fumaria es una pequeña planta silvestre reconocible por sus hojas finas y divididas y por sus flores rosadas o violáceas. En Mundo Herbolario repasamos sus características, su composición y las formas en las que se ha utilizado tradicionalmente.
Características de la fumaria
La fumaria es una planta herbácea anual perteneciente a la familia de las papaveráceas. Sus tallos son delgados y ramificados, mientras que sus hojas presentan un aspecto ligero y plumoso.
Durante la floración aparecen pequeños racimos de flores tubulares, normalmente rosadas y con el extremo más oscuro. Estas flores dan a la planta un aspecto delicado y ligeramente brumoso.
Precisamente, su nombre se relaciona con la palabra latina empleada para referirse al humo. Según la tradición, el color gris verdoso de sus hojas y la apariencia de sus flores recordaban al humo que surge de la tierra.
En herbolaria se utilizan principalmente las partes aéreas floridas, es decir, los tallos, las hojas y las flores recogidos durante el periodo de floración.
Composición de la fumaria
La fumaria contiene distintas sustancias vegetales cuya cantidad puede cambiar según el terreno, el clima, el momento de recolección y el modo de preparación.
Entre sus componentes se encuentran:
- Sales minerales, entre ellas sales de potasio.
- Ácido fumárico.
- Ácidos vegetales como el cafeico y el clorogénico.
- Flavonoides.
- Alcaloides propios de la planta.
Una infusión elaborada con la planta seca y un extracto concentrado no presentan la misma composición. Por eso, cada formato debe utilizarse siguiendo sus propias indicaciones.
Uso tradicional de la fumaria
La fumaria cuenta con una larga historia dentro de la herbolaria europea. Tradicionalmente se ha incorporado a preparados relacionados con el bienestar digestivo, especialmente después de comidas abundantes.
Su sabor es ligeramente amargo, una característica habitual en muchas de las plantas empleadas históricamente en infusiones para después de comer.
También puede aparecer combinada con alcachofa, diente de león, boldo, cardo mariano o romero. Estas mezclas presentan sabores y composiciones muy diferentes, por lo que conviene revisar todos sus ingredientes.
La fumaria puede formar parte de una rutina de bienestar digestivo, pero no sustituye una alimentación equilibrada ni la valoración profesional cuando las molestias son frecuentes.
Cómo preparar una infusión de fumaria
Las partes aéreas secas pueden utilizarse para preparar una infusión. La cantidad de planta, la temperatura del agua y el tiempo de reposo pueden variar según el producto.
Lo más sencillo es seguir las instrucciones indicadas en el envase. Una preparación habitual consiste en añadir la planta al agua caliente, dejarla reposar durante unos minutos y filtrarla antes de beber.
La fumaria tiene un sabor vegetal y amargo. Puede encontrarse sola o mezclada con plantas aromáticas que aportan un sabor más suave.
No es recomendable preparar zumos con plantas silvestres recolectadas por cuenta propia. Una identificación incorrecta, la contaminación del terreno o una cantidad excesiva pueden convertir una preparación casera en una opción poco segura.
¿En qué formatos puede encontrarse?
La fumaria puede encontrarse en herbolarios y tiendas especializadas en diferentes presentaciones:
- Planta seca: se comercializa troceada para preparar infusiones.
- Bolsitas de infusión: ofrecen una preparación cómoda y previamente medida.
- Polvo de la planta: puede presentarse solo o dentro de cápsulas.
- Extractos líquidos: suelen incluir un cuentagotas o dosificador.
- Extractos secos: se incorporan habitualmente a cápsulas o comprimidos.
- Mezclas de plantas: combinan fumaria con otros ingredientes vegetales.
Las cantidades utilizadas cambian mucho entre una planta troceada y un extracto. Por este motivo, no conviene trasladar las medidas de una presentación a otra.
Fumaria en productos cosméticos
Los extractos de fumaria también pueden aparecer en cremas, geles, jabones y otros productos cosméticos.
En estas fórmulas se incorpora como un ingrediente vegetal destinado al cuidado externo. Dependiendo de la composición completa del producto, puede aportar una sensación agradable y de confort sobre la piel.
Los preparados caseros no son adecuados para aplicar sobre heridas abiertas, mucosas o zonas intensamente irritadas. Para el cuidado de la piel es preferible elegir cosméticos formulados específicamente para ese uso.
Cómo elegir un producto con fumaria
Antes de comprar una presentación, conviene revisar algunos datos básicos:
- El nombre completo: Fumaria officinalis.
- La parte de la planta utilizada.
- La cantidad incluida por toma.
- La concentración, si se trata de un extracto.
- La lista completa de ingredientes.
- El modo de preparación o consumo.
- Las condiciones de conservación.
En los extractos líquidos también resulta útil comprobar si contienen alcohol. Las mezclas con varias plantas deben revisarse en conjunto, ya que cada ingrediente puede tener sus propias precauciones.
Precauciones
La fumaria requiere especial prudencia cuando existen cálculos biliares, obstrucciones de las vías biliares o problemas diagnosticados en el hígado o la vesícula. En estas situaciones es preferible consultar antes con un profesional sanitario.
Durante el embarazo y la lactancia se aconseja evitar los extractos y preparados concentrados, ya que la información disponible sobre su seguridad es limitada.
En menores debe respetarse la edad indicada en el producto y solicitar asesoramiento antes de utilizar cápsulas, extractos o preparados concentrados.
Las personas que toman medicamentos o combinan varios complementos también deberían consultar con un médico o farmacéutico.
Si aparecen molestias digestivas, dolor abdominal o cualquier reacción inesperada, conviene interrumpir su uso. Cuando las molestias después de comer se repiten con frecuencia o duran varios días, es recomendable buscar su causa.
Una planta silvestre de larga tradición
La fumaria es una planta frecuente en campos, viñedos y bordes de caminos. Sus pequeñas flores rosadas y sus hojas finamente divididas hacen que resulte fácil de reconocer durante la primavera.
Sus partes aéreas se utilizan tradicionalmente en infusiones y preparados relacionados con el bienestar digestivo. También puede encontrarse como polvo, extracto o ingrediente de mezclas vegetales.
Para utilizarla con criterio, lo más práctico es elegir productos correctamente identificados, seguir las indicaciones del envase y prestar atención a las precauciones relacionadas con el hígado y la vesícula.
Este contenido tiene carácter divulgativo y no sustituye las recomendaciones individualizadas de un médico, farmacéutico o dietista-nutricionista.
