Olvidar un nombre, perder el hilo de una conversación o entrar en una habitación sin recordar qué íbamos a hacer son situaciones habituales. Sin embargo, cuando estos despistes se repiten, pueden generar preocupación y hacernos pensar que nuestra memoria o nuestra capacidad de concentración están empeorando.
Los fallos de memoria no dependen únicamente de la edad. El estrés, la falta de sueño, las preocupaciones, la fatiga mental y determinadas experiencias personales pueden dificultar que mantengamos la atención y recordemos con claridad.
En esta lección de Mundo Herbolario Academy, realizada en colaboración con Superdiet, conversamos con Iván Chico, director de Escuela Ubuntu, terapeuta y osteópata, sobre la relación entre memoria, descanso, estrés y rendimiento mental.
Por qué aparecen algunos fallos de memoria
La memoria no funciona de manera aislada. Para recordar una información, primero debemos prestarle atención, procesarla y almacenarla. Cuando estamos cansados, preocupados o intentando atender varias tareas a la vez, alguna de estas fases puede verse dificultada.
Por este motivo, un despiste cotidiano no siempre implica una pérdida real de memoria. En algunas ocasiones, la información no llegó a registrarse correctamente porque nuestra atención estaba centrada en otra preocupación o estímulo.
Entre los factores que pueden influir en los olvidos y la falta de concentración se encuentran:
- El estrés mantenido.
- La falta de sueño.
- La fatiga mental.
- La sobrecarga de tareas.
- Las preocupaciones constantes.
- Determinadas experiencias emocionales.
- Los golpes o traumatismos en la cabeza.
Memoria, experiencias personales y estado emocional
Nuestro estado emocional puede influir en la forma en la que procesamos y recuperamos la información. Las situaciones de estrés, los cambios importantes, las pérdidas personales o determinadas experiencias difíciles pueden mantener la mente en un estado de alerta.
Cuando una parte importante de nuestra atención está ocupada gestionando preocupaciones o emociones, puede resultar más difícil concentrarse en las tareas cotidianas.
Esto puede manifestarse mediante:
- Dificultad para mantener el hilo de una conversación.
- Olvidos de tareas recientes.
- Sensación de bloqueo mental.
- Menor capacidad para organizar prioridades.
- Dificultad para desconectar al finalizar el día.
Escuchar estos cambios puede ayudarnos a identificar si necesitamos mejorar el descanso, reducir la sobrecarga o consultar con un profesional.
Cuándo conviene prestar más atención
Los olvidos ocasionales forman parte de la vida diaria. No obstante, determinados cambios requieren una valoración profesional, especialmente cuando aparecen de forma repentina o comienzan después de un golpe.
También conviene consultar cuando los fallos de memoria:
- Empeoran de forma progresiva.
- Interfieren en el trabajo o en las actividades habituales.
- Se acompañan de desorientación.
- Dificultan realizar tareas que antes resultaban sencillas.
- Aparecen junto a cambios importantes de conducta.
- Generan preocupación continua en la persona o en su entorno.
Los complementos alimenticios no deben utilizarse para retrasar una consulta ni para intentar explicar por cuenta propia el origen de un problema persistente.
Dormir para recuperar la claridad mental
El sueño desempeña un papel fundamental en la recuperación física y mental. Durante el descanso, el sistema nervioso desarrolla procesos relacionados con la organización de la información, la regulación emocional y la preparación para afrontar una nueva jornada.
Cuando dormimos poco o nuestro sueño se interrumpe constantemente, es habitual experimentar al día siguiente:
- Menor capacidad de concentración.
- Sensación de niebla mental.
- Más errores en tareas rutinarias.
- Dificultad para recordar información reciente.
- Irritabilidad.
- Mayor sensación de cansancio.
Si esta situación se repite durante varios días, podemos interpretar la falta de atención como un problema de memoria, aunque el descanso insuficiente sea uno de los principales factores implicados.
La importancia de un sueño profundo
No solo importa el número de horas que pasamos en la cama. También es importante que el descanso tenga continuidad y permita completar las diferentes fases del sueño.
Algunos hábitos pueden ayudar a preparar mejor el descanso:
- Mantener horarios relativamente regulares.
- Reducir el uso de pantallas antes de acostarse.
- Evitar estimulantes durante las últimas horas del día.
- No llevar las tareas laborales a la cama.
- Preparar un entorno oscuro y silencioso.
- Reservar unos minutos para bajar el ritmo mental.
Una rutina nocturna estable puede ayudar a que el cuerpo identifique que ha llegado el momento de descansar.
Preocuparse no es lo mismo que ocuparse
Las preocupaciones anticipan mentalmente situaciones que todavía no han ocurrido o mantienen activa información relacionada con acontecimientos pasados.
Este proceso puede consumir una parte importante de nuestra atención. Mientras la mente revisa problemas, escenarios futuros o asuntos pendientes, dispone de menos recursos para concentrarse en lo que está ocurriendo en el presente.
Diferenciar entre ocuparse de un asunto concreto y permanecer continuamente preocupado puede ayudar a reducir la sobrecarga mental.
Ocuparse implica identificar una acción posible y realizarla. Preocuparse de forma constante mantiene activa la alerta, incluso cuando no existe ninguna acción inmediata que podamos llevar a cabo.
Estrés, alerta y concentración
El estrés puntual puede ayudarnos a reaccionar ante una situación concreta. El problema aparece cuando permanecemos durante demasiado tiempo en un estado de alerta.
En estas circunstancias puede resultar más difícil:
- Mantener la atención en una única tarea.
- Organizar el trabajo.
- Tomar decisiones con calma.
- Recordar información reciente.
- Desconectar al terminar el día.
- Alcanzar un descanso reparador.
Reducir la activación mental antes de dormir puede favorecer tanto el descanso como el rendimiento del día siguiente.
Hábitos para mejorar la concentración diaria
La memoria y la concentración se benefician de una rutina que reduzca la sobrecarga y permita dirigir la atención de forma más consciente.
Algunos hábitos sencillos que pueden incorporarse al día a día son:
- Realizar una tarea cada vez siempre que sea posible.
- Anotar citas y asuntos pendientes.
- Dividir las tareas largas en objetivos pequeños.
- Hacer pausas durante los periodos prolongados de trabajo mental.
- Mantener una actividad física regular.
- Leer, aprender y realizar actividades nuevas.
- Cuidar los horarios de sueño.
- Reservar momentos sin pantallas ni estímulos constantes.
Estos hábitos no producen un cambio inmediato, pero ayudan a crear un entorno más favorable para el rendimiento mental.
Plantas e ingredientes de apoyo
Algunas plantas e ingredientes se utilizan tradicionalmente en complementos alimenticios dirigidos a personas que buscan apoyo durante periodos de cansancio o exigencia mental.
Entre los ingredientes abordados se encuentran:
- Rodiola: utilizada tradicionalmente en fórmulas relacionadas con la fatiga y la adaptación a periodos de exigencia.
- Ginkgo biloba: incluido habitualmente en complementos orientados a la memoria y la concentración.
- Mirtilo: fruto que aporta diferentes compuestos antioxidantes.
- Vitamina C: contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a la protección de las células frente al daño oxidativo.
Estos ingredientes no sustituyen el descanso, una alimentación equilibrada ni la valoración de un profesional cuando los fallos de memoria son persistentes.
Precauciones con el ginkgo biloba
El ginkgo biloba no es adecuado para todas las personas y puede interactuar con determinados medicamentos.
Antes de utilizar un complemento que lo contenga conviene consultar con un profesional sanitario, especialmente si se toman anticoagulantes, antiagregantes u otros tratamientos relacionados con la coagulación o el sistema cardiovascular.
También debe solicitarse asesoramiento en caso de embarazo, lactancia, enfermedades diagnosticadas, intervenciones quirúrgicas próximas o utilización simultánea de varios medicamentos.
Que un ingrediente tenga un origen natural no significa que esté libre de contraindicaciones o interacciones.
Qué significa biodisponibilidad
La biodisponibilidad hace referencia a la cantidad de una sustancia que el organismo puede absorber y utilizar.
Este aprovechamiento puede variar en función de:
- La forma en la que se presenta el ingrediente.
- La composición completa del producto.
- La dosis utilizada.
- La combinación con otros componentes.
- El momento de la toma.
- Las características individuales de cada persona.
Los formatos líquidos o en ampollas pueden resultar cómodos y facilitar la toma. Sin embargo, no puede afirmarse de forma general que un formato sea siempre superior a otro, ya que el aprovechamiento depende de la formulación concreta.
Calidad y origen de las plantas
El origen y la calidad de las materias primas son aspectos importantes en cualquier complemento elaborado con plantas.
Factores como el cultivo, la recolección, el procesado, la conservación y los controles realizados pueden influir en la composición final del producto.
Conviene elegir complementos correctamente identificados, con un etiquetado claro y procedentes de fabricantes que apliquen controles de calidad.
La certificación ecológica aporta información sobre el método de producción, pero no sustituye la necesidad de revisar la composición, la dosis, las advertencias y la adecuación del producto para cada persona.
Estilo de vida y claridad mental
La claridad mental no depende de un único ingrediente. El descanso, la alimentación, la hidratación, el movimiento y la exposición a determinados factores ambientales también pueden influir en nuestro bienestar general.
Cuando existe una exposición laboral o ambiental conocida a humos, disolventes, metales u otras sustancias, la prioridad debe ser aplicar las medidas de prevención correspondientes y solicitar una valoración profesional.
No debe atribuirse cualquier problema de concentración a una supuesta acumulación de toxinas. Una intoxicación real requiere una evaluación adecuada y no puede tratarse únicamente mediante complementos alimenticios.
Producto recomendado
🧠 Apoyo para memoria, concentración y rendimiento mental

Cuarteto Funciones Cognitivas BIO – Superdiet: complemento alimenticio en ampollas concebido para integrarse en rutinas de apoyo relacionadas con la memoria, la concentración y el rendimiento mental.
Su utilización debe combinarse con una alimentación equilibrada, un descanso adecuado y unos hábitos de vida saludables. No sustituye la valoración profesional ante fallos de memoria persistentes.
Nota: Este contenido es divulgativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable. Si los fallos de memoria son repentinos, persistentes, progresivos o interfieren en las actividades cotidianas, debe consultarse con un profesional sanitario.
